Salmos 72:12 "Él librará al menesteroso que pide auxilio, y al pobre que no tiene quien lo ayude. "
Nuestro propósito y meta es llegar a los necesitados y desesperados, para ofrecer esperanza a los que no la tienen.
El programa de rehabilitación dura de ocho a diez meses y se divide en cuatro fases. En cada fase ellos van adquiriendo cada vez más responsabilidades y privilegios conforme el residente va creciendo dentro del programa. Se ofrece un programa adicional que dura de 8 a 10 meses si quieren quedarse para ser capacitados y ser parte del staff.
Al entrar en el programa, se les dará un período de inducción a los residentes el cual durara dos meses. En estos dos meses, tendrán pocos privilegios aparte de enviar y recibir correo, y no tendrán otras responsabilidades más que simples tareas cotidianas. Generalmente, es durante este tiempo que reciben la salvación y el Espíritu Santo. En las siguientes dos etapas, comenzarán a asumir ciertas responsabilidades de trabajo, lo que añadirá presión y los llevara a buscar al Señor para ayuda. Con estas mayores responsabilidades vienen privilegios adicionales, tales como recibir y hacer llamadas telefónicas, visitas de familiares los fines de semana en el hogar bajo la supervisión.
En la fase final del programa, el residente en realidad está en la formación para convertirse en un consejero y aconsejara a otro residente de categoría inferior. A continuación, hará un informe al personal de categoría superior. De esta manera, va a aprender a ayudar a los demás como a él se le ayudó.
Cada persona en el programa tendrá que seguir un programa diario que incluye la asistencia a clases de Biblia y reuniones devocionales, recibir consejos, y participar en actividades recreativas y tareas de trabajo. Las medidas disciplinarias, tales como la composición escrita o versículos de la Biblia, o tareas extras de trabajo se dan para ayudar a corregir el comportamiento negativo. No utilizamos ningún tipo de medicamento o restricción, ni tampoco el uso de terapia de grupo.
Para ser admitidos en el programa, una persona debe estar desesperada y querer ayuda, debe estar dispuesto a buscar a Dios como la respuesta a todos sus problemas, y someterse a la autoridad. Todos los casos judiciales deben ser atendidos o pospuesto por lo menos un mes. Los medicamentos recetados se permiten con previa aprobación del supervisor del programa. Ningún tipo de drogas o alcohol que contengan medicamento serán permitidos. Una entrevista preliminar se tomará antes de la aceptación en el programa.
Nuestros centros de rehabilitación no reciben fondos del gobierno. Somos totalmente dependientes de que Dios se mueva en el corazón de la gente para suplir nuestras necesidades, ya sea como individuos o grupos de la iglesia. A ninguno de nuestros empleados se les paga, aunque sí recibirán los fondos donados específicamente para ellos por su nombre o por el personal en general.